Tras la clase de bases psicopedagógicas en la cual hemos estado haciendo un test, finalmente nos hemos puedo por grupos a inventar un par de actividades fundamentadas en la Carta de la Tierra (TC). Al principio estábamos confusas pues no sabíamos qué principio escoger, y pensamos que bastante gente lo iba a hacer del ecológico, así que intentamos inventar juegos para otros principios, pero está claro. El más fácil y del que más conocemos es el ecológico, así que al final caímos e hicimos uno sobre el ecológico.
La primera idea que viene a la cabeza sobre el principio de integridad ecológica es hacer algo de reciclaje, papel, plástico, vidrio…Pero ¿cómo hacerlo? Una actividad de simple reciclaje sería muy aburrida. Por tanto, pensamos que la mejor manera de hacerlo es integrarlo dentro de otro juego, dándole siempre el valor que queremos, en este caso ecológico, y más concretamente, el ahorro del agua. Así, determinamos el juego, y su desarrollo, así como sus normas, barajando posibles inconvenientes y buscando soluciones a los problemas que se nos fueron planteando. Finalizar la preparación de esta actividad nos llevó toda la hora, y apenas nos dio tiempo a plantear algunas ideas para una segunda actividad, que tuvimos que realizar fuera de clase.
Con la idea de que no tenía porque basarse de nuevo en el principio ecológico, planteamos nuevos juegos, y la relación que podrían tener con los distintos principios, añadiendo más y más variaciones, cambiando el juego, de tal manera que, desde la primera idea inicial, hasta el resultado final, no queda apenas nada, sólo la relación con el principio, en este caso basado en democracia, no violencia y paz.
Finalmente, llega el momento de ponerle nombre a los juegos. Tras mucho pensar, y algo parecido a una lluvia de ideas, damos con varios nombres, que al final ponemos a los juegos.
La clase, aunque desde fuera podría parecer que estábamos haciendo una tontería, no lo ha sido para nada. En mi grupo se ha visto el trabajo en grupo, las aportaciones de unos y de otros, las distintas ideas y modificaciones, opiniones, problemas que podrían surgir, el trabajo ha sido de mucha colaboración. Aunque la gente desde fuera lo vea distinto, inventar una actividad requiere mucho esfuerzo y mucho tiempo, si realmente quieres que salga bien, si no, en un momento lo tienes hecho, pero ¿qué es lo que has hecho realmente? Una actividad sin ningún fundamento, ni objetivo, ni preparación, que si sale bien es o por suerte o porque ya la habías realizado alguna vez anteriormente. Ahora valoro más el trabajo en grupo, y por supuesto, la tarea de inventar juegos y programar la clase.
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