Comienza la clase de Marta. Ella trabaja el paradigma psicomotriz en casi todos los juegos menos en el último, que utiliza el expresivo, y que introduce un juego que no había visto yo hasta ahora. Contar una historia y representar la a la vez improvisando.
Tras esta clase comienza la de Alberto. Él la realiza para el tercer ciclo, y es de introducción al futbito. Todos sus juegos trabajan el paradigma psicomotriz.
Mucho mas de estas clases no puedo decir puesto que no pude salir a jugar y las aplicaciones de feedback o las explicaciones desde la grada no se oían.
Tras las clases comenzamos un debate que empieza hablando o intentando hablar de los paradigmas pero que pronto se va a "los cerros de Úbeda" con otra temática, que aunque no versa en los paradigmas o concepción de cuerpo y movimiento, sigue siendo interesante. Tenemos dos ejemplos de clases, una socializadora (Marta) y otra deportivizada (Alberto). La clase de Alberto impide que los alumnos poco o mucho destacados en fútbol destaquen, con lo cual se queda en un término medio. La clase de Marta nos muestra en el juego del cuento que el cuerpo sirve para expresarnos, cosa que habitualmente olvidamos cuando estamos dando una clase y que salvo que queramos trabajar en la clase expresión, siempre se queda de lado.
Por último, la clase de educación física, yo creo que debe de servir para educar por encima de todo, cosa que a menudo olvidamos. Nos proponemos tanto que realicen un juego o un salto, que nos olvidamos de la cooperación, la educación, una educación que cada vez proviene más de la televisión que de la familia y en la que nosotros debemos colaborar. Yo creo que se pueden tener los dos objetivos, educar y enseñar la educación física, a la vez, sin repelerse. Todo es cuestión de creatividad. Cada vez somos menos creativos, y esto es porque dedicamos más tiempo a la televisión que a pensar. Si nos pusiéramos a pensar seguramente hallaríamos con la solución. El problema es que en nuestro tiempo de ocio no queremos oír hablar de nada más.
Por último, la clase de educación física, yo creo que debe de servir para educar por encima de todo, cosa que a menudo olvidamos. Nos proponemos tanto que realicen un juego o un salto, que nos olvidamos de la cooperación, la educación, una educación que cada vez proviene más de la televisión que de la familia y en la que nosotros debemos colaborar. Yo creo que se pueden tener los dos objetivos, educar y enseñar la educación física, a la vez, sin repelerse. Todo es cuestión de creatividad. Cada vez somos menos creativos, y esto es porque dedicamos más tiempo a la televisión que a pensar. Si nos pusiéramos a pensar seguramente hallaríamos con la solución. El problema es que en nuestro tiempo de ocio no queremos oír hablar de nada más.
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